El 26 de abril de 1989 no sólo continuaría la historia de Dragon Ball, sino que también conoceríamos a un personaje muy especial

Más de tres décadas han pasado, y Dragon Ball Z continúa siendo uno de las series más populares en todo el mundo. Y es que esta segunda parte de la adaptación animada se convirtió en un ícono que terminaría de abrir las puertas del anime a todo el mundo.
En este sentido fue un 26 de abril de 1889 que se emitía en Japón el primer capítulo de esta nueva adaptación, donde veríamos cuanto habían crecido los queridos Goku, Bulma, Ten Shin Han, Piccoro Jr. Y el resto de los Guerreros Z.
Además conoceríamos al pequeño Gohan, a Raditz, Nappa, Vegeta, y un largo etcétera de personajes que nos sorprenderían con sus poderes. Y que, aún hoy (sean heroes o villanos) se mantienen en nuestros corazones.
Cha-La-Head-Cha-La: El comienzo de una nueva aventura
Luego de presenciar el casamiento de Goku y Milk, al término del episodio número 153 de Dragon Ball, una nueva historia daría inicio.
Bajo el nombre de Dragon Ball Z, esta continuación incorporó el contenido de los 26 volúmenes restantes del manga original de Akira Toriyama, y tuvo un total de 291 episodios.
Uno de los íconos que más recordamos a día de hoy es su emblemático opening, titulado Cha-La-Head-Cha-La. El intérprete de esta canción fue el cantante japonés Hironobu Kageyama, en tanto la versión latina estuvo a cargo del inolvidable Ricardo Silva.
Aparece un Mini Goku, su nombre es Gohan
Han pasado 5 años desde la pelea de Goku y Piccoro en el Torneo de las Artes Marciales. Goku y Milk tuvieron un hijo llamado Gohan. Y, al parecer, la paz reina en la Tierra. Aunque sabemos que eso nunca sucede realmente.

Este episodio divide su narrativa en dos partes: por un lado, la presentación de Gohan, y, por el otro, la aparición de la nueva amenaza que enfrentará la Tierra.
¿Qué veríamos en la primera parte?
De todo. A Gohan correteando perdido por el bosque, cayendo al vacío por un acantilado, siendo llevado por la intensa corriente del río. Goku, mientras tanto, lo busca incansablemente.
Este es el momento de la distensión, de la comedia, y, cómo no, de la ternura. Una ternura personificada no sólo en el pequeño y dulce Gohan, sino en un Goku que, a pesar de haberse casado y tenido un hijo, parece continuar siendo igual de descuidado que siempre.

Por otro lado, la nueva amenaza estaría protagonizada por una misteriosa nave proveniente del espacio que colisionó contra la Tierra. ¿Quién viajaba en su interior? Raditz, aunque el capítulo no nos revela su nombre.
Guiándose por un artefacto que le permite medir el poder de pelea, éste llega hasta Piccoro. El namekiano, aún con su poder, no logra hacerle ni un rasguño. Y es acá cuando el episodio cambia de tono y se enfoca en la preocupación y el temor frente a la fuerza de este extraño sujeto.

No vemos en este capítulo el encuentro entre Raditz y Goku, pero sí nos deja dos grandes interrogantes: ¿Quiénes son los Saiyajin? Y ¿Por qué el recién llegado se refiere a Goku como “Kakaroto”?
Conclusión
Tal parece que los años seguirán pasando, y el fenómeno de Dragon Ball seguirá creciendo. Se hace imposible dejar de lado a un anime que marcó la infancia de generaciones enteras y que, aún a día de hoy, continúa haciendo historia.
¿Cuál es tu saga favorita de Dragon Ball Z?

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