Engendro (2026) – Review

Dirigida por Hanna Bergholm, «Engendro» es una película de terror nórdica protagonizada por Seidi Haarla y Rupert Grint (conocido por interpretar a Ron en Harry Potter). La historia sigue a una pareja de recién casados que decide dar el siguiente paso en su vida: convertirse en padres. Todo parece ir sobre ruedas hasta que Saga (Seidi Haarla) comienza a sospechar que su bebé no es como los demás y que esconde un terrorífico y mortal secreto.

Al igual que otras joyitas del terror que llegaron este año, como Obsession y Leviticus, Engendro se posiciona entre las películas más perturbadoras de 2026. Dependiendo de quién seas y del momento de tu vida en el que te encuentre esta historia, la cinta finlandesa puede llegar a perturbarte hasta lo más profundo o por el contrario hacerte llorar. Y no es una exageración: esas fueron exactamente las dos reacciones que vi al salir de la sala. Yo, obviamente, me perturbé.

Esto se debe a que Engendro no es solo una película turbia sobre un bebé «endemoniado». Por un lado, ofrece una mirada incisiva y descarnada del embarazo, el parto y los estragos que estos pueden provocar en el cuerpo de la mujer, en contraste con la experiencia del hombre, sin miedo a mostrar la sangre, los fluidos y el costado más crudo del proceso. Por otro, construye una visión profunda y muy personal sobre lo que significa ser madre y los daños psicológicos que muchas mujeres atraviesan antes, durante y después del parto. La película explora la búsqueda de construir un vínculo íntimo y emocional con un recién nacido, al mismo tiempo que retrata la enorme carga mental que implica criarlo bajo la mirada y la crítica constante de familiares, amistades e incluso profesionales de la salud.

Reparto / Actuación

Acá es donde me encuentro más dividido. Por un lado, Seidi Haarla se come la película y por momentos, me recordó a una versión más salvaje de lo que hizo Brie Larson en Room (2015). Para ser sincero, no me sorprendería verla llevarse algún que otro galardón por este papel. Por el otro, está Rupert Grint, que siento que nunca terminó de madurar como actor dramático desde que salió de Harry Potter. Su interpretación es unidimensional y lamentablemente, completamente olvidable.

¿Vale la pena verla?

Sí, Engendro no solo es una de las películas más perturbadoras del año, también es una experiencia sumamente entretenida y visualmente hermosa, con una cinematografía impecable que convierte hasta los momentos más incómodos en imágenes hipnóticas. Si sos un veintiañero sin hijos, como yo, y tenés la posibilidad de ir a verla con tu mamá, tu tía o tu abuela, hacelo. La conversación que puede surgir al salir de la sala puede ser tan interesante como la propia película.

Gracias a BF París por dejarnos verla antes de su estreno.

¿Vos ya la viste? ¿Qué te pareció?

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